Gozos a san Expedito

Acudimos hacia ti,
san Expedito bendito
para aprender de tu vida
el seguimiento de Cristo.
Servir al emperador
ofrece promesas vanas
que se convierten en soplo
cuando llega la mañana.
Postergar la decisión
es el consejo del cuervo
pero Cristo dice “hoy”
al que quiere ser su siervo.
Puesto que tú estás gozando
la corona de la gloria,
haz que verdad y justicia
logren pronto la victoria.
Hoy te vengo a dar las gracias
por el favor concedido,
pero lo más importante
es que mi fe… se ha fortalecido.
