San Expedito, mártir de Cristo, ruega por nosotros

Lectura bíblica para el tercer día
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
Jesús dijo a sus discípulos:
«Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud.»
Palabra del Señor. ¡Gloria y honor a Ti, Señor Jesús!
Reflexión del tercer día
Expedito terminó su vida en el martirio, sufriendo como Jesús en el calvario. Tanto el Maestro como el discípulo supieron vivir como servidores, siempre dispuestos a dar lo mayor posible de sí mismos por el bien de los demás. En nuestros días, se nos presenta la vida como una competencia donde para ganar “todo vale”, o como un gran supermercado donde todo, incluso la dignidad humana, se vende. Jesús, el que lava los pies a sus apóstoles, se presenta como servidor y nos invita a ser servidores en nuestros ambientes: disponibles, colaboradores, alegres, siempre fieles a la verdad, peregrinos de la esperanza.
