Con la misa de Cenizas a las 19 horas.

Con la eucaristía de Miércoles de Cenizas, a las 19 horas, daremos inicio al tiempo litúrgico de Cuaresma, en que nos preparamos para vivir espiritualmente el acontecimiento salvífico de Pascua.
La ceniza es uno de los signos más antiguos de la tradición bíblica. Por una parte, significa la fragilidad humana, al recordarnos que la vida es pasajera y dependemos completamente de Dios. Esto se expresa en una de las frases con que se impone y recibe la ceniza: "Recuerda que eres polvo y al polvo volverás" (Génesis 3,19). Ademas, la ceniza es signo del llamado a la conversión. En efecto, es un llamado a un cambio de vida, como Jesús lo indica: "Conviértanse y crean en el Evangelio” (Marcos 1,15), que es la otra frase de imposición y recepción de la ceniza.
Recibir la ceniza al inicio de Cuaresma no es un gesto privado ni aislado, sino profundamente comunitario. Todos y todas, sin distinción, recibimos la misma ceniza, recordándonos que nadie queda fuera de la fragilidad común y que el camino de conversión lo recorremos juntos, sostenidos por la misericordia de Dios.

