Bendice nuestras manos, Señor

01.05.26 10:07 - Por Parroquia de la Santa Cruz

En la fiesta de San José obrero, patrono de los trabajadores

Hoy, día internacional de los trabajadores, es la fiesta de San José Obrero, patrono de trabajadores y trabajadoras. En la siguiente oración de bendición, ofrecemos al Padre nuestras manos, tal como lo hicimos en la eucaristía de vísperas de esta fiesta, el jueves 30 de abril a las 19 horas, que presidió nuestro vicario parroquial, pbro. Luis Eugenio Silva.


Queremos ser artesanos de la vida. Al recibir la bendición de nuestras manos trabajadoras, nos disponemos a ser co-creadores, como el carpintero José. Presentemos nuestras manos al Señor.

 

Porque Dios ha creado al ser humano a su imagen y semejanza y le ha encomendado el cuidado de su obra creadora. Porque las manos son símbolos de trabajo, de libertad, de solidaridad, de paz y de unión. Para que no haya manos desempleadas, sin trabajar. Rogamos a Dios para que siempre haya trabajo para todos, trabajo digno, responsable, con salarios justos y ambientes respetuosos.

Danos, Señor, manos trabajadoras.

DANOS SEÑOR, MANOS TRABAJADORAS.

 

Para que no haya manos esclavas de otros, atadas, encarceladas o sometidas a la opresión. Rogamos a Dios que nuestras manos sean libres y creativas y estén siempre en esfuerzo constante.

Danos, Señor, manos libres.

DANOS SEÑOR, MANOS LIBRES.

 

Para que no haya manos cerradas, egoístas, ambiciosas, mezquinas, indiferentes ante las necesidades de nuestros hermanos. Rogamos a Dios que las manos estén siempre abiertas a los más pobres, sufrientes y desplazados, que nuestras manos estén siempre dispuestas a compartir.

Danos, Señor, manos solidarias.

DANOS SEÑOR, MANOS SOLIDARIAS.

 

Para que no haya manos violentas, agresivas, empuñando armas o profiriendo gestos de amenaza. Rogamos a Dios que las manos estén siempre dispuestas a acoger, a saludar, a perdonar, a abrazar, manos que al estrecharse con otras comuniquen el mandamiento de amarnos los unos a los otros como Cristo nos ha amado.

Danos, Señor, manos pacíficas.

DANOS SEÑOR, MANOS PACÍFICAS.

 

Para que no haya manos derrotadas por el dolor o la enfermedad, manos sin ganas de luchar por la vida, de trabajar por el pan de cada día, de unir en la solidaridad, ni manos rendidas ante los justos reclamos no escuchados o las propuestas rechazadas… Rogamos a Dios que todos sepamos unir nuestras manos para formar una verdadera comunidad y levantarlas todos juntos hasta que hayamos logrado en el amor lo que procuremos en fidelidad al evangelio de Jesús. 

Danos, Señor, manos fuertes y unidas.

DANOS SEÑOR, MANOS FUERTES Y UNIDAS.

 

Bendice, Padre, las manos que nos regalas como instrumentos de tu amor. Que estas manos trabajadoras, libres y solidarias; que estas manos pacíficas, fuertes y unidas, sean constructoras de bien, de justicia y de paz.

Te lo pedimos por la intercesión de san José obrero, que en el amor familiar y en el humilde taller de Nazaret unió sus manos a las de tu Hijo, nuestro Señor, aprendiendo a crear, amar, curar y bendecir. Por Cristo Nuestro Señor.

Amén.


Imágenes gentileza John Marín


Parroquia de la Santa Cruz